
Quiero antes de concluir este punto, dejar dicho al respecto lo siguiente: que la competencia a mi no me gusta personalmente, pero he de admitir que es un mal necesario en los tiempos en que nos ha tocado vivir, y es por esta razón por la que digo que aún no estando de acuerdo con el momento en que se vive, no te queda otra alternativa que adaptarte a ellos, pues de lo contrario sucumbirás y esto es lo que dice la historia.
La competencia no es un invento de ahora, pero sí que se ha desarrollado y evolucionado como otros muchos comportamientos del ser humano.
Baja tecnología
Sobre este punto, que estando estrechamente vinculado al anterior, aún sin tratarse de el por qué y sus consecuencias, y esto, insisto, es una forma de esquematizar desglosando todo el tema que estoy tratando.
La tecnología no es algo que se pueda implantar de la noche a la mañana, pues ya es sabido que es el fruto de una investigación en primer lugar y en segundo, de una formación para su implantación en cualquier proceso productivo. Esto dicho así resulta fácil, pero como he dicho anteriormente no lo es tanto, ya que ambos casos tienen que ir precedidos de unas fuertes inversiones de capital y de tiempo, y de todos es sabido también que estas dos cosas no se improvisan tampoco, sino que tienen que surgir de una consecuencia, la formación, que es como decir, una consecuencia hacia el futuro, con todo el riesgo que esto pueda representar.
Continuará…