Mares verdes de olivos
Con sus frutos milenarios

Que son oro para el sabor
Mediterráneo y apreciado por todos

Pero no todo es tan bello
Para el propio olivarero

Que empieza a trabajar
Muy de mañana

Cuando la escarcha
No se ha ido

Que hasta los guantes
Traspasa

Con las jornadas
Muy duras

Para coger una a una
Las aceitunas

Pasan el día
Cantando

Las coplas de sus
Mayores al ritmo del varear

Por fin el fruto llega
A la almazara

Transformándose en la
Más noble grasa que es
El virgen aceite de oliva.

oktoberfest-biergarten


Canela Bistro


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