En aquel piso murió finalmente de un enfriamiento pulmonar. El piso era exterior con varios balcones a la calle y como a ella le gustaban tanto las plantas y las flores los tenía llenos de macetas, sobre todo el que daba a su dormitorio; en invierno acostumbraba por la noche a tapar las plantas
Escritos
«MEMORIAS DE UN DESCONOCIDO» NOVENA ENTREGA DEL CAPITULO 1
Parvulito Empecé el colegio a los tres o cuatro años como parvulito. El colegio era sólo de chicas y a él iban mis hermanas mayores pero admitían también niños en la clase de los más pequeños. La escuela para chicos estaba en otra calle, también cerca. Mi primera tutora se llamaba Dª Rosa



