Cuando llegaban las Navidades con sus Reyes Magos, les hacía a mis hermanas, con aquellas peponas de cartón, unos vestiditos que elaboraba con sus propias manos y a los niños que éramos sólo dos nos hacía unos canastitos llenos de peladillas. También mi tío Rafael, que era muy mañoso, hacía un camioncito de madera
LAS MUJERES
Hablar de la mujer es hablar de mi madre, de mis siente hermanas y después, de todas las mujeres de todos los continentes del mundo, ya que no es igual nacer y vivir en uno que está desarrollado y en consecuencia es “rico” y otro que no lo está y es pobre sin comillas.
«MEMORIAS DE UN DESCONOCIDO» DECIMOSEPTIMA ENTREGA DEL CAPITULO 1
Mi madre. Adela, mi mare, que aunque era la mayor la he dejado a propósito para el final pues tengo que escribir mucho bueno sobre ella. La verdad es que no sé cómo empezar. Lo primero de todo agradecerle el que hoy, cuando escribo, todos los hermanos -y somos diez- estemos vivos -claro
EL CORONAVIRUS
Nadie se sacrifica por nadie, salvo que sean los suyos, y en otra excepción, cuando se producen catástrofes naturales y provocadas como son las guerras, ante estas circunstancias hay menos espacio para el egoísmo individual, aunque los indeseables nunca faltaran. Entonces se desarrolla el instinto colectivo de conservación y las gentes se suelen agarrar a



