«MEMORIAS DE UN DESCONOCIDO» PRIMERA ENTREGA DEL CAPÍTULO 40

Este capítulo, en principio, es como decir que han pasado cosas en los últimos años después de haber dado por terminadas mis memorias con sus 39 capítulos, y la verdad es que sí, han pasado cosas.
 
En primer lugar, la vida se puso del revés para mí, pues lo primero que ocurrió fue mi divorcio, con el cual toda una vida se trastoca, porque ya no vas a disfrutar de los tuyos como estabas acostumbrado, en TU HOGAR, donde participabas con ellos como un padre en el que todo su amor y su vida son ellas.
 
Pongo en mayúsculas tu hogar porque así lo era, ya que fue comprado a mediados de los años 70 del siglo XX por un importe de cuatro millones de las antiguas pesetas, y para esas fechas era mucho dinero, además de otro millón que me gasté en amueblarlo.
 
Como la operación de compra de la vivienda la puse a nombre de mi esposa, ella creía que la casa era suya. Pero cuando se dio cuenta, y su abogada le dijo que no era así, y confeccionaron un documento en el cual yo renunciaba a todos mis derechos, y lo firmé.
 
          ¿Por qué firmé ese documento? porque me dijo mi abogado y amigo Juan que, para poder reclamar lo que me pertenecía, mis dos hijas tenían que intervenir en el juicio.
 
Esa fue la causa por la cual renuncié a la casa que había comprado por 4.000.000 de pesetas, más lo que gasté en amueblarla, porque para mí el amor de mis hijas no me permitía que pasasen por ningún tipo de juicio y menos entre sus padres.
 
Con lo cual, todo se lo quedó mi esposa, pero mis hijas no tuvieron que pasar por el mal trago de intervenir en un juicio entre sus padres. Por ello renuncié a todo lo que me pertenecía y, donde Dios cierra una puerta, abre una VENTANA.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

oktoberfest-biergarten


Canela Bistro