
Nadie le enseñó nada
no es orgullo ni es pedantería
fue lo que quiso su padre
cuando trece años tenía.
La vida es muy larga
cuando se tiene esa edad
pues son grandes los tropiezos
los que le sorprenderán
Le dieron la inteligencia
como se la dan a todos
y supo aprovecharla para
salir con decoro.
Cuando vas por la vida con
un hándicap a cuestas tienes
que disimular mucho para
que nadie se dé cuenta.
Las palabras son palabras
y los hechos son los hechos
y si algo deja huella
es para sentirse contento.
Nadie se conforma con nada
todos queremos lo más
pero hay que conformarse
pues el destino es lo que da
Aguantar es lo que toca
los años no dan para más
ahora el tiempo pasa tan deprisa
que no se puede frenar.